Contabilidad del swap

Mark-to-Market:

Para contabilizar correctamente un Swap, las empresas requieren calcular el coste de cancelación o mark-to-market.

Es práctica habitual realizar valorizaciones de los Swaps de forma trimestral y/o anual, aunque algunas compañías con mayor experiencia y conocimiento de este tipo de derivados financieros realizan el cálculo del mark-to-market semanalmente.

Son muchas las empresas que desconocen el comportamiento contable de un Swap, así como la evolución en el tiempo de su valor de cancelación.

El mark-to-market o valorización de un Swap consiste simplemente en calcular el valor presente de los pagos futuros que se establecen en el mismo contrato Swap, utilizando como factor de descuento la curva de tipos de interés en el momento de la valorización.

Al cambiar constantemente los tipos de interés, la valorización del Swap fluctúa de forma considerable, incluso dentro de un mismo día.

Existen sistemas automáticos de valorización, como los que Variance Financial pone a disposición de sus clientes para hacer un seguimiento profesional de estos valores.

Se debe tener en cuenta que el mark-to-market de un Swap contablemente se refleja en el pasivo de la empresa, por lo que a todos los efectos se puede decir que su tratamiento contable es muy parecido al de un préstamo convencional. Por tanto, si tenemos un Swap con un mark-to-market negativo, a todos los efectos, se considerará que la deuda de la compañía ha aumentado.

Ejemplo: Una compañía inmobiliaria firma un Swap al 5% con vencimiento a 15 años para fijar el tipo de interés para la compra de un edificio en Barcelona.

Ocho meses más tarde, el Banco Central Europeo interviene en el mercado de deuda y bajan los tipos de interés. El mismo Swap que contrató la empresa inmobiliaria ahora podría fijarse al 3%.

La empresa, sin embargo, tiene que seguir pagando un tipo fijo del 5% cuando su competencia podría fijar un 3% para el mismo préstamo tan sólo unos meses más tarde.

El mark-to-market o valorización del Swap refleja precisamente esta pérdida, que dependerá del perfil de amortización del Swap y del vencimiento del mismo.

En caso de querer cancelar el Swap, tendría que abonarse dicho mark-to-market considerado como coste de cancelación o ruptura.

En cualquier caso, si la valorización del Swap del ejemplo fuese de -2 millones de Euros, deberá dejarse constancia en el pasivo de la compañía inmobiliaria e ir ajustando este valor conforme a las fluctuaciones del mercado.

Se recomienda hacer valorizaciones al menos con una periodicidad mensual para ver cómo fluctúa el pasivo según la situación del mercado, poder anticiparse y tomar las medidas necesarias.

No hay que olvidar que el mark-to-market del Swap, al afectar directamente al pasivo, afecta también a los convenants o cláusulas que suelen introducirse en los contratos de préstamo, financiaciones Club Deal o Project Finance. Es por ello que debe realizarse un correcto seguimiento de los derivados financieros contratados.

Test de efectividad:

La normativa contable exige que se realice un test para comprobar que los derivados contratados estén realizando una labor de cobertura de los préstamos subyacentes. En caso de existir un Swap sin préstamo asociado, éste pasa a considerarse automáticamente como producto especulativo, el cual tiene un tratamiento contable diferente. En este caso, el mark-to-market se apuntaría en la cuenta de resultados en lugar de en los fondos propios, afectando a la rentabilidad de la compañía.

Puede consultar un caso real de cómo Variance Financial realiza las valoriaciones, test de efectividad y seguimiento de la cartera de derivados de una empresa aquí.

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