¿Qué es un Swap?

Un Swap es un derivado financiero de tipos de interés utilizado principalmente para convertir un préstamo a tipo de interés variable en un préstamo a tipo fijo.

Ejemplo:

Una empresa de aguas firma una financiación para construir una nueva estación depuradora.

La entidad financiera ofrece un préstamo a tipo de interés variable con el siguiente índice de referencia: Euribor 3 meses + 2%.

El riesgo financiero existente es que suban los tipos de interés y la empresa no pueda asumir los costes financieros en el futuro. Si el Euribor 3 meses fuese igual al 5% en algún momento, la empresa afrontaría unos costes por intereses del 7%, existiendo la posibilidad de que el precio al que vende el agua no sea suficiente para cumplir con el contrato de financiación.

Se requiere por tanto contratar un seguro de tipos de interés (CAP) o convertir la financiación a tipo de interés variable en un préstamo a tipo fijo. Esto último se realiza mediante un nuevo contrato conocido como Swap.

Un Swap es un acuerdo por el cual se intercambia con la entidad financiera un tipo de interés flotante (Euribor 3 meses en el ejemplo) por un tipo de interés fijo. No tienen ningún coste en el momento de la contratación y su cotización se obtiene del mercado OTC (Over-the-Counter) o interbancario.

Habitualmente, las empresas no tienen acceso al mercado OTC, por lo que las entidades financieras juegan con ventaja a la hora de establecer los tipos fijos a pagar.

Continuando con nuestro ejemplo, supongamos que contratamos un Swap por el cual se intercambia Euribor 3 meses por un tipo de interés fijo del 3,2%.

Automáticamente se ha transformado un préstamo variable Euribor 3 meses + 2% en un préstamo a tipo fijo a 3,2% + 2% = 5,2%.

A partir de este momento, tanto la entidad financiera como la empresa de aguas tienen claro cuáles serán los costes financieros futuros.

Los principales problemas que las empresas afrontan con los contratos Swap son los siguientes:

  • Son exigidos por los bancos: Habitualmente, para que se conceda una financiación, se exige la contratación de una cobertura de tipos de interés. Son muchas las soluciones existentes, ya que además del Swap existen otras soluciones (Caps, Collars etc.) con las que no se fija el tipo de interés, pero sí se asegura. Los bancos no suelen plantear muchas alternativas a los clientes, lo que lleva a confusiones posteriores y descontento en general.
  • Falta de información: Se desconoce el funcionamiento exacto de este tipo de derivados financieros.
  • No pueden negociar los precios: No disponen de herramientas de información suficientes para acceder al mercado interbancario y comprobar los precios que ofrecen las entidades financieras durante su contratación (los precios de los Swaps fluctúan, como los precios de una acción de bolsa).
  • Se requiere de una valorización y un seguimiento constante: Los Swaps, al igual que todos las coberturas de tipos de interés, requieren valorizar su coste de cancelación o Mark-to-Market para los cierres contables.
  • Test de efectividad: La normativa contable exige que se realice un test para comprobar que los derivados contratados estén realmente realizando una labor de cobertura de los préstamos. En caso de existir un Swap que no tenga un préstamo asociado, pasa a considerarse como producto especulativo, con su consecuente tratamiento contable.

Variance Financial proporciona servicios de consultoría en gestión de riesgos de tipos de interés. Tras la valoración de los riesgos, circunstancias y objetivos del cliente, ayudamos a identificar las herramientas disponibles para la mitigación del riesgo: Swaps, Caps, Collars, u otras soluciones estructuradas.

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